Maloclusión: Mordida abierta, cruzada, protrusión y retrusión
Artículo escrito por: Raquel Isla, asociada a la Federación Española de Higienistas Bucodentales (HIDES Castilla y León)
Titulación oficial: Técnico Superior en Higiene Bucodental con más de 20 años de experiencia en clínica dental.
Actualizado: Junio de 2026
La maloclusión dental es un problema más común de lo que parece y afecta tanto a la estética de la sonrisa como a la salud bucodental. Muchas personas conviven con ella sin saber exactamente en qué consiste ni cómo puede tratarse.
En este artículo te explicamos de forma sencilla qué es la maloclusión, cuáles son sus tipos más frecuentes —mordida abierta, cruzada, protrusión y retrusión— y qué soluciones existen para corregirla.
Tabla de contenido
Maloclusión. Mordidas abiertas, cruzadas y sobremordidas

¿Qué es una maloclusión?
La maloclusión es una alteración en el contacto entre los dientes de la mandíbula superior e inferior dando como resultado un inadecuado cierre de la boca y/o contacto entre dientes. Esto da lugar a sobremordidas (protrusión), submordidas (retrusión), mordidas abiertas y mordidas cruzadas.
Cuando existe maloclusión, ese equilibrio se rompe y pueden aparecer problemas como:
– Dificultad al masticar
– Desgaste dental prematuro
– Problemas en la articulación temporomandibular (ATM)
– Mayor riesgo de caries y enfermedades de las encías
– Impacto estético en la sonrisa
Tipos de maloclusión
Existen distintos tipos de maloclusión. Los más habituales son los siguientes:
– Sobremordida (protrusión). En este caso, la mandíbula superior está mucho más adelantada que la inferior. Este tipo de maloclusión es la más frecuente en niños/as.
– Submordida (retrusión). Este caso es contrario al anterior, ya que la mandíbula inferior está más adelantada que la superior.
– Mordida abierta. En la mordida abierta los dientes de la mandíbula superior no apoyan correctamente con los de la inferior, por lo que la boca no llega a cerrarse completamente.
– Mordida cruzada. Este caso, al cerrar la boca, algunos dientes inferiores están más adelantados que los superiores, por lo que no sirven de apoyo y/o no apoyan correctamente.
1. Mordida abierta
La mordida abierta se produce cuando los dientes superiores e inferiores no llegan a tocarse al cerrar la boca, dejando un espacio visible entre ellos.
Causas más comunes:
– Uso prolongado del chupete o el hábito de chuparse el dedo
– Empuje lingual (la lengua presiona los dientes al tragar)
– Problemas de desarrollo óseo
Consecuencias:
– Dificultad para morder alimentos
– Problemas en la pronunciación
– Mayor desgaste en dientes posteriores
2. Mordida cruzada
Este caso, al cerrar la boca, algunos dientes inferiores están más adelantados que los superiores, por lo que no sirven de apoyo y/o no apoyan correctamente.
Tipos de mordida cruzada:
– Anterior
– Posterior
– Unilateral o bilateral
Causas:
– Crecimiento desigual de los maxilares
– Factores genéticos
– Hábitos orales incorrectos
Consecuencias:
– Desgaste dental irregular
– Desviación de la mandíbula
– Problemas funcionales al masticar

3. Protrusión dental
La protrusión ocurre cuando los dientes superiores sobresalen excesivamente hacia adelante en relación con los inferiores.
Causas:
– Factores hereditarios
– Uso de chupete o biberón prolongado
– Falta de espacio en la arcada
Consecuencias:
– Mayor riesgo de fractura dental
– Dificultad para cerrar los labios correctamente
– Impacto estético evidente
4. Retrusión dental
La retrusión es el caso contrario a la protrusión. Se produce cuando los dientes superiores están demasiado hacia atrás o los inferiores hacia adelante.
Causas:
– Alteraciones en el crecimiento de los huesos maxilares
– Factores genéticos
Consecuencias:
– Perfil facial alterado
– Problemas en la mordida
– Posibles molestias en la articulación mandibular
¿Por qué es importante tratar la maloclusión?
Más allá de una cuestión estética, la maloclusión puede afectar a la calidad de vida. Corregirla a tiempo ayuda a:
– Mejorar la función masticatoria
– Prevenir problemas dentales y gingivales
– Evitar dolores mandibulares o cervicales
– Conseguir una sonrisa más saludable y armónica

¿Cuándo acudir al dentista?
Se recomienda acudir al odontólogo u ortodoncista si se detecta:
– Dificultad al morder o masticar
– Dientes desalineados o mal posicionados
– Dolor en la mandíbula
– Problemas estéticos relacionados con la mordida
Además, es aconsejable realizar una primera evaluación ortodóncica en la infancia, antes de los 6 años.
Consejos para prevenir problemas de maloclusión
Aunque no siempre se puede evitar, hay hábitos que ayudan a reducir el riesgo:
– Evitar el uso prolongado de chupetes y biberones
– Corregir hábitos como chuparse el dedo
– Mantener una buena higiene bucal
– Realizar revisiones periódicas con el dentista
En relación con la maloclusión:
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